Un coleccionista español me encargó reversionar la estética de una entrada para un festival taurino realizado el 16 de Mayo de 1920, en el cual murió Joselito, un famoso torero de esa época. Decidí resignificar la imagen original a mi gusto, aprovechando su riqueza simbólica como terreno fértil para que aflore mi imaginación, y tratando también de desligar el sentido de la imagen de su asociación directa con la tauromaquia y el contexto cultural que rodea a este rito abominable (al menos para mí). Quisiera contar más, pero siento que teorizar demasiado sobre una obra es una sutil forma de silenciarla. Espero que les guste...
Trabajo terminado

Ilustración sin retoque digital
Imagen original sobre la cual debía inspirarme